La gestión de riesgos es fundamental para garantizar la continuidad operativa, preservar la reputación de la marca, evitar pérdidas y, en consecuencia, asegurar el éxito del negocio. Sin embargo, aun así, no está libre de errores que pueden comprometer su eficacia.
Para recordar: la gestión de riesgos es un proceso constante cuyo principal objetivo es identificar, evaluar y controlar amenazas potenciales al capital, las ganancias y los objetivos de la organización en su conjunto. Lea más sobre el concepto y su implementación en el artículo “5 pasos para implementar la Gestión de Riesgos”.
Dicho esto, vayamos a lo que realmente importa: los principales errores.
5 errores comunes en la gestión de riesgos
1. Gestión de riesgos solo en la planificación
Aunque ya lo mencionamos al inicio de este artículo, vale la pena recordar que la gestión de riesgos debe ser continua.
Aun así, algunos profesionales se enfocan en este levantamiento únicamente durante la etapa de planificación. Este es un error que puede resultar muy costoso, ya que solo se han identificado los riesgos del escenario en ese momento.
A lo largo de la ejecución de la estrategia, los riesgos deben ser reevaluados constantemente, ya que el entorno puede cambiar y, en consecuencia, también los riesgos y su nivel de exposición.
Esto provoca que la organización no identifique nuevas amenazas y no esté debidamente preparada para ellas. Los impactos de este comportamiento pueden ser financieros, legales y operativos.
El plan de gestión de riesgos debe actualizarse de forma constante, y los profesionales responsables también deben estar siempre atentos a las nuevas exigencias y tendencias del área.
2. Ignorar la matriz de riesgos
La matriz de riesgos es una herramienta imprescindible para la gestión de riesgos, ya que permite visualizar todas las amenazas e identificar prioridades según su probabilidad y su impacto potencial.
Al cruzar la probabilidad con el impacto, se pueden identificar cuáles riesgos son críticos y deben tratarse con prioridad.
Es imposible que el equipo de trabajo mitigue todos los riesgos al mismo tiempo, ya que no todos pueden eliminarse. Por eso, utilice la matriz de riesgos de forma estratégica para definir cuáles son prioritarios.
3. No crear indicadores de desempeño
Crear indicadores de desempeño para dar seguimiento a los riesgos es una estrategia inteligente, ya que transforma la incertidumbre en datos medibles. Los KPI permiten monitorear periódicamente los factores que pueden afectar directamente un riesgo, generando alertas y facilitando la adopción de medidas más estrictas para evitar que se materialice.
Ejemplos de ello son los riesgos financieros, que pueden monitorearse con indicadores como la tasa de morosidad y los presupuestos; o los riesgos de seguridad de la información, cuyos KPI pueden estar relacionados con el tiempo de detección, la tasa de vulnerabilidad, pruebas de phishing, entre otros.
Generalmente, se trata de riesgos de alto impacto que requieren un seguimiento constante para evitar que se materialicen o que demandan una acción inmediata cuando ya se han convertido en un incidente.
4. No dar seguimiento ni registrar incidentes
Un incidente es un evento que ya ocurrió y que provocó una interrupción inmediata en la operación o afectó la calidad de un servicio.
Para una gestión de riesgos eficiente, es imprescindible registrar y dar seguimiento a todos los incidentes, ya que convierte estos eventos en datos prácticos para una gestión proactiva, capaz de mitigar amenazas similares.
Documentar los incidentes permite contar con un historial completo de las condiciones que llevaron a que un riesgo se materializara y evaluar su impacto real. Esta práctica contribuye a optimizar las medidas internas para evitar que vuelva a ocurrir, refuerza la cultura de mejora continua y seguridad, y asegura el cumplimiento de las directrices de la norma ISO 31000.
5. No utilizar herramientas tecnológicas que hagan más eficiente la gestión de riesgos
Al optar por no utilizar herramientas tecnológicas para construir y monitorear la gestión de riesgos, automáticamente también se asumen más riesgos como consecuencia de este error estratégico.
Esta postura vuelve la gestión de riesgos más vulnerable a errores humanos, limita el monitoreo en tiempo real, dificulta las auditorías y el cumplimiento normativo, y retrasa la toma de decisiones.
Los sistemas y softwares pueden contribuir automatizando procesos, eliminando hojas de cálculo descentralizadas que suelen volver la gestión de riesgos vulnerable e ineficiente.
EXTRA: Otro error común en la gestión de riesgos es no adoptar una estrategia predictiva.
Al implementar una gestión de riesgos predictiva, se utiliza el historial de datos para anticipar eventos críticos antes de que se conviertan en incidentes. Entre sus ventajas destacan la reducción de costos, mayor disponibilidad de información para la toma de decisiones estratégicas y mayor eficiencia operativa.
Una gestión de riesgos reactiva limita a la organización, haciéndola vulnerable a factores de alto impacto e incluso a interrupciones de la operación.
Utilice Interact GRC para una gestión de riesgos eficiente
Interact GRC, solución del Interact Suite enfocada en la gestión de riesgos y compliance, contribuye a una gestión de riesgos más eficiente, evitando caer en errores comunes como los mencionados anteriormente.
La solución ofrece lo mejor de la tecnología para que su empresa pueda asegurar el más alto nivel de gobierno corporativo, cumpliendo con normativas legales y políticas de seguridad. Además, está totalmente alineada con modelos y metodologías reconocidos a nivel mundial, como ISO 9000, ISO 31000, SOX – Sarbanes-Oxley, entre otros.
Sus funcionalidades también garantizan:
- Alineación de la estrategia con la operación;
- Control de planes de acción preventivos y correctivos;
- Gestión y registro de ocurrencias e incidentes;
- Elaboración de la matriz de riesgos;
- Informes y estadísticas para análisis gerenciales, entre muchas otras.
Más que contar con una herramienta tecnológica, se trata de contar con la herramienta adecuada para una gestión de riesgos eficiente y predictiva.